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Compañías de productos de consumo que no hacen pruebas con animales.

Compañías de productos de consumo que sí hacen pruebas con animales.

Pruebas de Productos: Tóxicas y Trágicas

Cada año, millones de animales sufren y mueren en dolorosas pruebas para determinar la “seguridad” de cosméticos y productos del hogar. Substancias que abarcan desde sombra para los ojos y jabón hasta pulidores para muebles y limpiadores de hornos, son probados en conejos, ratas, conejillos de Indias, perros, y otros animales, a pesar de que es un hecho que los resultados de las pruebas no ayudan a prevenir o a tratar las enfermedades o lesiones de los humanos.

Pruebas de Irritación de Ojos

En estas pruebas, una substancia líquida, escamosa, granular o en polvo se pone en los ojos de un grupo de conejos albinos. Con frecuencia, los animales son inmobilizados en soportes donde sólo sobresalen sus cabezas. Usualmente no reciben anestesia para las pruebas.

Después de poner la substancia en los ojos de los conejos, técnicos de laboratorios anotan el daño a los tejidos de los ojos durante un periodo promedio de 72 horas con intervalos específicos, en pruebas que a veces duran desde 7 hasta 18 días. Sus reacciones a las substancias incluyen párpado hinchado, iris inflamada, ulceración, sangrado, deterioro masivo, y ceguera. Durante las pruebas, los párpados del conejo se mantienen abiertos con sujetadores. Muchos animales se quiebran el cuello en su esfuerzo por escapar.

Los resultados de las pruebas de irritación son cuestionables, ya que varían de laboratorio a laboratorio, y hasta de conejo a conejo.

Pruebas de Toxicidad Aguda

Las pruebas de toxicidad aguda, comunmente llamadas pruebas de dosis mortal o envenenamiento, determinan la cantidad de una substancia que matará a un porcentaje, aun hasta del 100 por ciento, en un grupo de animales de prueba.

En estas pruebas, la substancia es forzada hasta el estómago del animal por medio de un tubo o a través de orificios cortados en su garganta. También pueden ser inyectadas bajo la piel, en una vena, o en el recubrimiento del abdomen, mezcladas en la comida del laboratorio, inhaladas a través de máscaras de gas, o introducidas en los ojos, recto, o vagina. Los investigadores observan las reacciones del animal, que incluyen convulsión, respiración fatigada, diarrea, estreñimiento, adelgazamiento, erupciones de la piel, postura abnormal, y sangrado de los ojos, nariz, o boca.1

La prueba dosis mortal 50 (LD50), usada extensamente, fue desarrollada en 1927. El periodo de prueba de la LD50 continúa hasta que al menos el 50 por ciento de los animales mueren, usualmente de dos a cuatro semanas.

Como las pruebas de irritación de los ojos, las pruebas de dosis mortal son apenas inconfiables. Roger D. Curren de Microbiological Associates dice, los investigadores que buscan alternativas sin animales deben probar que estos modelos in vitro pueden funcionar “al menos tan bien como las pruebas con animales. Pero al llevar a cabo estos ejercicios de validación, se ha hecho más aparente que las mismas pruebas con animales son altamente variables”.2 El Dr. Michael Ball de The European Center for the Validation of Alternative Methods lo dice más vigorosamente: “La base científica” para las pruebas de seguridad con animales es “débil”.3

Mortal Pero Legal

Ninguna ley requiere pruebas con animales para los cosméticos y los productos del hogar. La Food and Drug Administration (FDA) sólo requiere que cada ingrediente de un producto cosmético “establezca adecuadamente su seguridad” antes de salir al mercado, o que el producto lleve una etiqueta de advertencia indicando que su seguridad no ha sido determinada. El FDA no tiene autoridad para requerir ninguna prueba de producto en particular. Igualmente, los productos del hogar, que son reglamentados por la Consumer Product Safety Commission (CPSC), la agencia que administra el Federal Hazardous Substances Act (FHSA), no tienen que ser probados con animales. Un resumen de la política de pruebas con animales de la CPSC, impresa en el Registro Federal, dice, “[I] es importante mantener en mente que ni la FHSA, ni las regulaciones de la Commission requieren a ninguna empresa llevar a cabo pruebas con animales. El estatuto y sus regulaciones de implementación sólo requieren que un producto lleve etiqueta que refleje los riesgos asociados a ese producto”.4

Los métodos de prueba, por lo tanto, son determinados por los fabricantes. Por ser muy inconfiables, las pruebas con animales pueden ser muy atrayentes para algunas compañías, ya que estas pruebas virtualmente permiten a los fabricantes sacar cualquier producto al mercado. Las compañías también pueden usar el hecho de que sus productos fueron probados, para defenderse de cualquier demanda de los consumidores. Otros piensan que las pruebas con animales les ayudan a competir en el mercado: Los consumidores exigen productos con nuevos y emocionantes ingredientes, tales como ácidos alpha-hydroxy, y las pruebas con animales frecuentemente son consideradas como la manera más barata de “probar” que los nuevos ingredientes son “seguros”.

Alternativas para las Pruebas con Animales

Dichos argumentos tienen poco peso para los más de 500 fabricantes de cosméticos y de productos del hogar que han rechazado las pruebas con animales. Estas compañías han aprovechado las muchas alternativas que hoy existen, incluyendo los cultivos de células, cultivos de tejidos, córneas de bancos de ojos, y modelos de computadora y matemáticos sofisticados. Las compañías también pueden formular productos con el uso de ingredientes que ya han sido determinados como seguros por la FDA. La mayoría de las compañías libres de crueldad usan una combinación de métodos para garantizar la seguridad, tal como el mantenimiento de extensas bases de datos e información sobre ingredientes y fórmulas, el uso de pruebas in vitro, y de estudios clínicos de humanos.

Tom’s of Maine es uno que dio un paso más adelante. Durante siete años, esta compañía libre de crueldad solicitó a la American Dental Association (ADA) la otorgación de su sello de aprobación a las pastas dentales de Tom’s of Maine. Otras compañías de pastas dentales, incuestionablemente llevaron a cabo pruebas mortales con ratas para lograr ser elegibles para el sello de la ADA (los investigadores cepillan los dientes de las ratas por más de un mes, luego matan a los animales para examinar sus dientes bajo un microscopio). Al contrario, Tom’s of Maine trabajó con los investigadores para desarrollar pruebas de fluoruro con voluntarios humanos que se pudieran llevar a cabo con seguridad. Finalmente, la ADA aceptó los resultados de estas pruebas y otorgó su sello a varias de las pastas dentales de la compañía en 1955.4 El esfuerzo pionero de Tom’s of Maine, de encontrar una alternativa humana, estableció un precedente que otros fabricantes pueden seguir en el futuro.

Compasión en Acción

Los consumidores preocupados también pueden tener un papel vital para lograr la eliminación de métodos crueles de prueba. Alentada por la indignación del público. La Unión Europea (UE) propuso prohibir las pruebas de cosméticos con animales para 1998, desafortunadamente, la UE ha retrasado indefinidamente esta prohibición debido a quejas de las compañías que hacen pruebas con animales. Pero otras organizaciones en Europa han entrado al asunto. Por ejemplo, después de llevar a cabo encuestas que indicaban que cuatro de cinco clientes suyos estaban en contra de probar cosméticos y productos para el hogar con animales, la Co-op, el minorista más grande de la Gran Bretaña, lanzó su propia campaña para instar a las compañías a terminar con dichas pruebas.

En los Estados Unidos, una encuesta de la American Medical Association encontró que el 75 por ciento de los americanos están en contra de usar animales para probar cosméticos.5 Cientos de empresas han respondido y han cambiado a métodos amigables para los animales. Para ayudar a los consumidores a identificar los productos que realmente son libres de crueldad, una coalición nacional de grupos para la protección de los animales ha desarrollado la Norma Corporativa de Compasión para los Animales que clarifica la terminología de las pruebas sin animales y los procedimientos usados por los fabricantes, y ofrece un logotipo indicando libre de crueldad para las compañías que cumplen con la norma. Los consumidores pueden apoyar esta iniciativa comprando productos que cumplen con la norma corporativa y boicoteando aquellos que no lo hacen, y pidiendo a las tiendas locales que se surtan de artículos libres de crueldad. Todas las personas que desean la terminación de las pruebas con animales, también deben instar a las agencias reglamentadoras del gobierno y a las asosiaciones comerciales como la American Dental Association a aceptar los métodos que no usan animales inmediatamente.

Referencias

1 Rowan, A.N. Of Mice, Models, & Men: A Critical Evaluation of Animal Research (Albany: State University of New York Press, 1984).
2 Branna, Tom, "Animal Testing Alternatives: Moving Closer to Validation?" happi, February 1995.
3 Ibid.
4 Federal Register, Vol. 49, No. 105.
5 Ahrens, Frank, "Why Is This Rat Smiling?" The Washington Post, August 17, 1995.


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